¡El mundo suena!

11.7.14

Una vuelta al sol



Eres lo más lindo que tengo, tuve o tendré
¡Es que nadie entiende lo que significas para mí!
Me da pena ver que hay un vacío en tu mirada, aunque sé que en algún lugar estas vivo, latente, esperando 
el momento indicado para volver con nosotros; los que te amamos. De ti aprendí a querer incondicionalmente, a ver los defectos pero resaltar las virtudes, también me enseñaste a dar apoyo, a poner el hombro aunque no lo pidan y sobre todas las cosas me enseñaste a no juzgar... ¿te das cuenta? imite tanto de tu personalidad que ya estamos unidos por siempre. Eres una extensión de mi y yo un pedacito tuyo. Ahora respóndeme ¿que hago yo sin ti? 

Sé que sobrevivo pero el mundo ya no tendría el mismo brillo, ese que solo tu logras darle.
Estás pero no estás. Te toco pero no te siento. Te miro mas no logro verte y tú ¿me ves? ¿Me sientes?
Creo que no pero mi corazón dice que sólo estas jugando que en realidad no me estás dejando, irónico tu corazón no para de crecer y nunca lo hará ¿por qué te tienes que ir? ¿Acaso no me puedes llevar?

Un último favor... enséñame a olvidar.

20.10.2007


El tiempo vuela, ya va casi un año desde que dejaste el estuche, ten claro que el casi es sólo un tecnicismo... como expresar en una carta todo lo que ha implicado en mi vida el hecho de que no estés, lo mucho que resuena tu risa en los rincones de mi memoria, como es que tengo la certeza de que estás en todos lados y que eso implica que no me sienta nunca sola, que aun hay momentos que por reflejo digo "cuéntale al tata que..." y sólo ahí recuerdo que estás sin estar, que no podía evitar lagrimear los días de sol cuando venia de turno desde los Andes porque estábamos esperando que pasara el frió para llevarte a conocer mi hermosa casa san felipeña; sé que estás en mi corazón, en mis actos y que todo lo que me enseñaste de la vida se refleja en ellos pero créeme que hay veces que necesito tus palabras, esa voz, esa mirada sabia e infantil que me encanta, ese don de amar y aceptar a todos, gracias tata por todo el amor que compartiste, por amarme como a una hija, por aceptar a mi madre cuando nadie lo hizo, por amar a mi padre a pesar de sus mañas, por regalonear a mi hermano hasta decir basta, por cuidar a la mujer que elegiste hasta el ultimo de sus días a pesar de lo difícil que pudo ser, por cuidar a mi tío solo, por realmente interesarte y querer al hombre que ame, gracias por enseñarme que la vida es una y debes empezar por amar lo que tienes para ser feliz, por demostrarme que uno es creador de su vida y que las cosas no pasan por uno si no uno pasa por ellas, mi deseo es llegar a viejita con el pelo blanco y bien arrugada con los ojos sabios e infantiles, con un sentimiento de vida plena, mi deseo es seguir tu ejemplo, te amo infinitas veces ya nos volveremos a ver viejito hermoso, hasta pronto.

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