¡El mundo suena!

13.4.13

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El era mi amigo se podría decir que el mejor no porque fuera perfecto sino porque era mi complemento.
El era alguien muy querido tanto así que yo corría, volaba y soñaba con él.
El también me quería, me escribía canciones y me regala estrellas.
El decía que yo era su ángel y que aunque no me viera yo siempre estaba ahí.
Éramos grandes amigos y como tales de cuando en vez no nos encontrábamos pero en esos desencuentros se hallaba nuestro gran amor, el entender al otro a pesar de todo lo dicho, de todo lo hecho.
El era mi gran amigo, mi hermano y creía conocerlo muy bien hasta que el “muy bien” me jugo en contra.
El era mi amigo, me conocía pero prefirió creer lo que primero paso por su mente.
El era mi mejor amigo pero no tuvo el valor de volver a hablarme (o aunque fuese gritarme)
Él… simplemente… decidió… olvidar… nuestra hermosa amistad.